Un buen botiquín de primeros auxilios en casa no necesita mil cosas. Hoy aprendes a armar uno con lo justo y necesario, sin gastar de más.
Lo más importante es tener pocas cosas pero que estén en buen estado. Esta es una lista básica que te sacará de apuros:
- Gasas limpias para cubrir una herida.
- Esparadrapo de tela o cinta adhesiva para sujetar la gasa.
- Unas tijeras pequeñas, solo para usar en el botiquín.
- Un par de guantes desechables.
- Suero fisiológico en botellitas pequeñas para limpiar heridas o los ojos.
- Un termómetro. El digital es más fácil de leer.
- Un antiséptico como povidona yodada o clorhexidina para desinfectar.
¿Dónde guardarlo? No en el baño. La humedad y el calor pueden dañar los materiales y los medicamentos. Un lugar ideal es un cajón en el dormitorio o un estante alto en la cocina, siempre fresco, seco y lejos del alcance de los niños.
Un último hábito clave: revisa tu botiquín dos veces al año. Puedes poner una nota en el calendario en enero y en julio. Fíjate en las fechas de vencimiento y reemplaza lo que ya no sirva.
Recuerda: este botiquín es para emergencias pequeñas. Si una herida es profunda, no deja de sangrar o parece infectada, es importante acudir al centro de salud.
Esta lección se publicó el 11 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.