¿Sabías que algunos alimentos se conservan mejor fuera de la nevera? A veces, el frío incluso los estropea. Hoy vemos cómo guardar algunas cosas como se hacía antes.

El secreto está en un lugar fresco, seco, oscuro y con algo de aire. Una despensa, un rincón de la cocina que no reciba sol o un cajón de madera son perfectos.

  1. Papas, cebollas y ajos: Guárdalos en bolsas de tela o canastas de mimbre para que respiren. Nunca en bolsas de plástico cerradas, porque sudan y se pudren. Un dato muy importante: las papas y las cebollas se guardan siempre por separado. Las cebollas sueltan un gas que hace que a las papas les salgan brotes más rápido.
  1. Granos y legumbres: El arroz, los frijoles o las lentejas deben ir en frascos de vidrio bien cerrados. Así no les entra humedad ni gorgojos. Revisa que el frasco esté bien seco antes de meter los granos.
  1. Hierbas frescas: Si quieres secar perejil, orégano o romero, haz un manojo, átalo con un hilo y cuélgalo boca abajo en un lugar con aire pero sin sol directo.

Guardar bien los alimentos ayuda a que duren más y a no desperdiciar comida.

Esta lección se publicó el 18 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.