¿Sabías que algunos alimentos se conservan mejor fuera de la nevera? A veces, el frío incluso los estropea. Hoy vemos cómo guardar algunas cosas como se hacía antes.
El secreto está en un lugar fresco, seco, oscuro y con algo de aire. Una despensa, un rincón de la cocina que no reciba sol o un cajón de madera son perfectos.
- Papas, cebollas y ajos: Guárdalos en bolsas de tela o canastas de mimbre para que respiren. Nunca en bolsas de plástico cerradas, porque sudan y se pudren. Un dato muy importante: las papas y las cebollas se guardan siempre por separado. Las cebollas sueltan un gas que hace que a las papas les salgan brotes más rápido.
- Granos y legumbres: El arroz, los frijoles o las lentejas deben ir en frascos de vidrio bien cerrados. Así no les entra humedad ni gorgojos. Revisa que el frasco esté bien seco antes de meter los granos.
- Hierbas frescas: Si quieres secar perejil, orégano o romero, haz un manojo, átalo con un hilo y cuélgalo boca abajo en un lugar con aire pero sin sol directo.
Guardar bien los alimentos ayuda a que duren más y a no desperdiciar comida.
Esta lección se publicó el 18 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.