Esas manchas oscuras que a veces salen en las esquinas o detrás de los muebles se llaman moho. No solo se ven mal, también pueden afectar la salud.
Hoy aprendes a limpiarlo bien y, lo más importante, a evitar que vuelva a salir.
Para limpiar el moho:
- Primero, protégete. Usa guantes de goma y abre las ventanas de la habitación para que corra el aire.
- Prepara una mezcla de agua con un poco de cloro o lejía. Lee siempre la etiqueta de tu producto para saber la cantidad correcta. Nunca lo uses puro.
- Moja un trapo en la mezcla y pásalo suavemente sobre las manchas. No raspes el moho en seco, porque las esporas pueden volar por el aire.
¡CUIDADO! Nunca mezcles el cloro con vinagre, amoníaco ni ningún otro producto de limpieza. La mezcla de gases es muy peligrosa.
Para evitar que el moho vuelva:
El moho crece con la humedad. La clave es mantener la casa seca.
- Ventila las habitaciones todos los días por 10 minutos, aunque afuera haga frío.
- Separa los muebles grandes unos centímetros de la pared. Así el aire puede pasar por detrás.
- Si por la mañana ves las ventanas mojadas, sécalas con un paño. Esa es la humedad que se condensa.
- Evita secar la ropa recién lavada dentro de casa. Si no tienes otra opción, abre una ventana en esa habitación.
Esta lección se publicó el 5 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.