Hoy aprendes a darle una segunda vida a los restos de la cocina. No los tires, ¡puedes volver a sembrarlos y tener verduras frescas en casa!
Es muy sencillo y solo necesitas agua y un poquito de luz. Te enseñamos con cuatro ejemplos que seguro tienes en tu cocina.
Para el cebollín (cebolla de verdeo) o el apio:
- Cuando lo uses, no tires la base blanca con las raíces. Guarda los últimos 3 o 4 centímetros.
- Pon esa base en un vaso o un frasco con un poquito de agua. Solo debe cubrir las raíces, no el tallo entero.
- Coloca el vaso cerca de una ventana donde le dé la luz.
- Cambia el agua cada dos días para que se mantenga limpia. ¡En menos de una semana verás cómo empiezan a crecer hojas nuevas!
Para la lechuga:
Haz lo mismo que con el apio. Corta y guarda el corazón de la base, ponlo en un platito con poca agua y en unos días verás hojitas nuevas en el centro.
Para el ajo:
Si un diente de ajo tiene un brote verde, ya está listo para crecer. Plántalo en una maceta con tierra, con el brote hacia arriba. Riégalo un poco y pronto tendrás tus propios ajos tiernos. 🌱
Esta lección se publicó el 3 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.