Hoy aprendes a darle una segunda vida a los restos de la cocina. No los tires, ¡puedes volver a sembrarlos y tener verduras frescas en casa!

Es muy sencillo y solo necesitas agua y un poquito de luz. Te enseñamos con cuatro ejemplos que seguro tienes en tu cocina.

Para el cebollín (cebolla de verdeo) o el apio:

  1. Cuando lo uses, no tires la base blanca con las raíces. Guarda los últimos 3 o 4 centímetros.
  2. Pon esa base en un vaso o un frasco con un poquito de agua. Solo debe cubrir las raíces, no el tallo entero.
  3. Coloca el vaso cerca de una ventana donde le dé la luz.
  4. Cambia el agua cada dos días para que se mantenga limpia. ¡En menos de una semana verás cómo empiezan a crecer hojas nuevas!

Para la lechuga:
Haz lo mismo que con el apio. Corta y guarda el corazón de la base, ponlo en un platito con poca agua y en unos días verás hojitas nuevas en el centro.

Para el ajo:
Si un diente de ajo tiene un brote verde, ya está listo para crecer. Plántalo en una maceta con tierra, con el brote hacia arriba. Riégalo un poco y pronto tendrás tus propios ajos tiernos. 🌱

Esta lección se publicó el 3 de agosto de 2026 en la página de Facebook de Tender la Mano. Aquí queda guardada para que puedas volver a leerla cuando quieras.